De la primera llamada
a la entrega, sin sorpresas.
Cuatro pasos claros. En cada uno sabes qué pasa, cuándo pasa y quién lo hace.
Nos cuentas la obra
Tipo de trabajo, metros aproximados, si hay proyecto y para cuándo lo necesitas. Con eso te decimos el mismo día si encajamos y cuándo podemos visitar.
Visita y medición
La hace siempre Dani. Se mide, se replantea sobre plano y se define qué sistema necesita cada zona: acústico, ignífugo, alta dureza o estándar. Aquí se resuelven las dudas técnicas.
Presupuesto detallado
Partidas desglosadas, materiales concretos, plazo estimado y qué queda fuera. Sin letra pequeña ni «ya lo vemos en obra».
Ejecución
Empezamos en la fecha acordada. Equipo propio, coordinación de los oficios que entren y comunicación directa contigo mientras dure la obra.
Remate y entrega
Repaso final, limpieza y entrega. Lo que no esté como debe, se corrige antes de dar la obra por terminada.
Cinco pasos
y ninguna sorpresa
La mayoría de los problemas de una obra no son técnicos: son de información. Por eso cada fase tiene su momento y su entregable.
Solo vamos a visita cuando la cosa está clara por ambas partes. Es la razón de que cerremos la mayoría de las visitas que hacemos: no perdemos tu tiempo ni el nuestro.
Cuatro miedos,
cuatro respuestas
«Pido presupuesto y tardan tres semanas en contestarme.»
Visita, medición y presupuesto detallado en una semana.
«Empiezan la obra y luego se eterniza.»
Plazo dicho es plazo cumplido. La obra es una cadena y no la rompemos.
«Queda bonito, pero al año no aguanta nada.»
Materiales de alto rendimiento y sistemas calculados para el uso real.
«No sé quién va a venir a mi casa ni quién responde.»
Un responsable con nombre y cara: Dani Martin, en la visita y en la obra.